lunes, 11 de agosto de 2008

LA ALDEA DE LA RECETA-CUENTO

Guiso de agosto


Sí que es difícil agosto: comienza con la ruda, el frío no da tregua y la gripe nos acosa.Toda esta cantinela era parlamento de mi abuela. Se encargaba de preparar la ruda macho con la grapa y, apenas despuntaba el primer día del aciago mes, la tenía al lado de mi cama. En la mano derecha blandía la cuchara con el brebaje y con la izquierda pinzaba mi cuello. Como por arte de magia mi boca se abría grande y complaciente.


Logrado el objetivo, partía hacia la cocina para ayudar a mi madre a preparar el desayuno.Yo, no entendía cómo tomando los recaudos necesarios, cuanto virus pasaba por mi casa se alojaba en mi cuerpo. Sólo sabe Dios qué te hubiese pasado -decía mi abuela.


Debo reconocer, que todo no era dolor y sacrificio.La abuela era alegre; siempre tenía una sonrisa guardada en el bolsillo pegadita al terrón de azúcar. Mi mamá, heredó mucho de mi abuela.Los caramelos reemplazaron al azúcar. La sonrisa, siguió guardada en el bolsillo y el dentista, desterró los caramelos.


Otro clásico atesorado fue el guiso carrero, jugoso y picantito.Temprano comenzaba la cocción de los fritos, luego el líquido y las verduras. Con los condimentos, el aroma cubría la casa.


Cuando iban a echar los fideos se comenzaban a oír los gritos: “ la salsa, se comieron la salsa “.El pan, era el acompañante de lujo.


Un poquito de vino en el vaso mío y en el de mis hermanos y hermanas, era fiesta de los domingos. Lo que recuerdo de esos guisos, tan pero tan ricos, es lo que voy a tratar de rescatar La receta lleva zapallo, pero la resistencia familiar, lo anuló.


Receta
Guiso de agosto

1Kg. de Carnaza cortada en cuadraditos / 2 Cebollas picadas / 2 Zanahorias cortadas en trozos chicos / 1 Morrón (verde o rojo) en tiritas / 1 lata de Tomates (Mi mamá le ponía conserva de tomates.) / 2 hojas de Laurel / 2 dientes de Ajo. Si les gusta picado y si no, entero / Fideos dedalitos guiseros / 4 Papas cortadas en cuadraditos / Agua, cantidad necesaria / Aceite 3-4 cdas / Condimentos: orégano, Pimienta y un poquito de pimentón.

El guiso de antaño, llevaba mucha cocción. En nuestro tiempo se privilegia que el vegetal conserve su textura.

Marta Rodríguez
07/08/2008

viernes, 18 de julio de 2008

LA ALDEA TECNOLÓGICA
Hay un celular en mi sopa


Si Ud. tiene más de 30 años de edad, tal vez le suene raro o increíble esto que le vamos a recordar, pero en el año 1990, en la Argentina, había apenas 15.000 usuarios de telefonía celular...“¿Raro? ¿Por qué?”, dirá Ud, que tiene entre 10 y 25 años, “si los celulares siempre estuvieron, o no?”, me preguntó mi hijo las otras noches.No, claro que no estuvieron siempre los celulares (o los “móviles” como se suelen llamar).

Una historia

Corría el año 1991, y en la Argentina se estaban realizando ajustes en la economía, con un Ministro que ostentaría cierta popularidad a futuro, de apellido Cavallo y su nombre, Domingo. Sí, ése, el del un peso, un dólar.

Una mañana de ese año, en una oficina del Microcentro porteño, el staff de vendedores y supervisores de una compañía de celulares se preparaban para una reunión general. Se iban a “bajar”directivas nuevas, se venía un “cambio espectacular”. De repente uno de los titulares de la firma, ingresa presuroso a la reunión con varias carpetas bajo el brazo, y mirando a sus dirigidos dice: “Señores, a partir de unos meses más, Movicom va a dejar de ser la única comercializadora de celulares del país... ¡Vamos a tener competencia!”

Esa noticia fue una bomba, “¿nos vamos a quedar sin trabajo?”, dijeron los vendedores, “¿como van a convivir 2 compañías en un mercado tan pequeño con tan sólo 30.000 usuarios, esto se va a complicar”, rumiaron los vendedores.

El murmullo cesó ante la intervención del Gerente, quien calmó a las fieras: “sé como se sienten, dijo, esto no es el acabóse, les puedo asegurar que con la nueva empresa, que se va a llamar Miniphone, la competencia va a permitir seguir vendiendo, los precios se irán acomodando, y nuevas tecnologías ingresarán en beneficio de los usuarios. ¡Chicos –aclaró el gerente–, usuarios somos todos! Aplausos finales...¡HABÍAMOS COMPRADO LA IDEA!

Explotó el mercado (I)

Cuánta verdad tenía ese gerente. A los vendedores a partir del año 1992, no les alcanzaban las manos para la entrega de los equipos que, por ese entonces, eran entregados a los 15 días aproximadamente de haber sido contratados. Empezaron a aparecer los celulares más “chiquitos”, por ejemplo uno que pasaría a la historia de la telefonía mundial: el Motorola “Star Tac” (que figura entre los 100 inventos más importantes de la historia). El Star Tac, o “el de tapita”, llegó para quedarse unos cuántos años, aproximadamente hasta 1998. Remplazando a los “mamotretos” de casi un kilo de peso “los Portables” “H”, “M”, “Ultraclassic”, y otros. Miniphone trajo otras marcas que se incorporaron a los Motorola y a los Nokia. Aparecieron los Ericsson, los Nec, Siemens, Technofone, Panasonic, y tantos más.

Los celulares empezaron a “achicarse” en el tamaño y en el precio también. Una valija Motorola que se llamaba “Carry Phone” y pesaba casi 3 kgs, costaba en el año 1991, aproximadamente $1.500 (mil quinientos dólares). Un año más tarde, los minicelulares, se comercializaban entre $600 y $800 (dólares).Era el vertiginoso ritmo de esos tiempos. La incorporación de la empresa CTI en el interior del país, más Personal y Unifón, hizo que la cantidad de usuarios de telefonía celular en el país, ascendiera a 1,5 millones en 1996.


Explotó el Mercado (II)


Los vaivenes de nuestra economía, más algunas medidas de reingeniría (por ejemplo, la incorporación al sistema de comunicaciones móviles del “Calling Party Pay”, o sea, Paga el que llama) fueron abriendo el camino para que más gente con necesidades de comunicación se fueran sumando en ambos espectros del servicio (el prepago y el mensual). No existía por ese entonces el famoso Abono fijo, el que se te corta a los $40 ó a los $50. ¿Por ese entonces los abonos eran “abiertos”, es decir, canillas libres, y que a más de uno les sacó canas verdes.Una verdadera estampida en la venta de celulares a fines de los 90 permitió ubicar al mercado en los 18 millones de usuarios. Para ese entonces Miniphone, le daba paso a Unifón (50%) y Personal (50%), “partiendo” a la competencia de Movicom en dos. Los abonados de cada una de las dos compañías se iban enterar a cuál de las dos pertenecían una vez que les llegara la factura..(¿se acuerdan?).

Para ese entonces en el AMBA (Area Metropolitana de Buenos Aires), operaban Movicom, Unifón, Personal y CTI, quien había desembarcado desde el interior, en donde tejió su red principal de telecomunicación. También habría que sumar a Nextel –la Radioperadora que ofrecía el servicio “Push to talk” (PTT)–, más telefonía “Full Duplex”, o sea algo muy parecido a la telefonía...celular.


Explotó el Mercado (III)


Después de la crisis del 2001, donde parecía que todo se derrumbaba a nuestro alrededor, todo el mercado tecnológico, electrónico, de internet, electrodomésticos, volvió a sorprender a los más cautos, para dejar bien en claro que este país “da para todo”. La gente ya no se contentaba con hablar por teléfono, empezó a usarse el famoso SMS, el mensaje de texto, por entonces desconocido para todos ya que las compañías no brindaban el servicio.

Años como el 2004, 2005, 2006 vieron caer los record de ventas (no solamente de celulares) en todo el espectro electrónico. Movistar, quien compraría Movicom y desmantelaría a Unifón, toma una gran parte del mercado en el 2005. Llega la tecnología GSM (un invento francés, compuesto por un chip de almacenamiento de información y comunicación) pensada para ser usada por algunos países europeos, pero hoy usado a nivel mundial por más del 80% de las comunicaciones celulares.Actualmente, según cifras oficiales, se llevan vendidos hasta hoy, más de 42 millones de celulares en la Argentina. Lo que representa un 72% de penetración en el mercado. Se reparten la “torta” las compañías Movistar, Personal, Claro (ex CTI) y Nextel.

En el próximo encuentro con ustedes, nos vamos a explayar más sobre qué tipo de servicios brinda HOY la telefonía celular y lo que se viene.

La pregunta sigue siendo: ¿habrá otra explosión?

Hugo Compagnoni
Servicio Técnico de Celulares
Av. Rodríguez Peña 1495
Santos Lugares
15-5046-9548
LA ALDEA COLECCIONABLE
HISTORIA NUESTRA
Primer gobierno peronista:
Justicia social e intervención estatal


Juan Domingo Perón asume su primer mandato en un buen momento económico para el país, ya que la bonanza que trajo la Segunda Guerra Mundial duró aproximadamente hasta 1949.
El gobierno decidió entonces utilizar las reservas del Banco Central en tres ejes fundamentales: 1º asegurarse el apoyo popular,; en 2º lugar, fomentar la industria liviana que se venía desarrollando desde la guerra, y por último, aumentar la presencia del Estado en la economía.

Para ello se impuso una nueva política social en beneficio de la clase trabajadora, siendo su esposa María Eva Duarte, el mejor vínculo que Perón tuvo con el pueblo. Si bien su lugar institucional se reducía al pasivo y protocolar papel de Primera Dama, ella llevó a cabo una intensa actividad pública, cumpliendo un doble papel, por un lado, militante abanderada de los trabajadores y por el otro protectora incansable de los humildes, a través de una fundación que llevó su nombre y que ella misma presidía.

Su actividad política generó fuertes controversias en la sociedad argentina. Para los peronistas y para los trabajadores, se transformó en el símbolo de la justicia social, fue “Evita”,“La abanderada de los humildes”. Para sus enemigos políticos, a los que calificó en sus enérgicos discursos como “oligarcas” y “vendepatrias”, fue despectivamente “La Eva”.

La clase trabajadora se vio beneficiada con un aumento del empleo, mejores salarios, obras sociales, vacaciones, aguinaldo, etc.Además, se innovó en materia económica subvencionando al sector industrial, en pleno despegue, con créditos baratos, facilidades para comprar divisas, manteniendo el valor oficial del peso lo que permitió abaratar las importaciones, limitadas a combutibles e insumos industriales. El control de la economía se acentuó con la nacionalización del Banco Central , hasta ese momento controlado por la banca privada, la nacionalización de los ferrocarriles, compañías de gas, teléfonos, navegación fluvial, etc. Se acentuó el monopolio del comercio exterior a través del IAPI (Instituto de Apoyo y Promoción del Intercambio), que pagó un precio reducido por los producido a los productores rurales, mientras los vendió muy bien en el exterior, este importante caudal de recursos se derivó hacia la industria y los planes sociales.

Todas estas medidas de los primeros años del gobierno peronista fueron acompañadas con planes de construcción de viviendas, escuelas, hospitales, garantizando la satisfacción de las necesidades básicas a numerosos sectores de la sociedad.Todas estas medidas generaron fuertes controversias con los sectores medios, universitarios, productores rurales y la clase alta . Muchos se consideraban superiores a los “cabecitas negras” beneficiados por la política social y consideraban un “aluvión zooógico” a los provincianos que llegaban a los grandes centros urbanos. El malestar aumentó con algunas medidas que tomó el gobierno y consideraron demagógicas, como el uso obligatorio de distintivos partidarios, la propaganda oficial en radio y en textos escolares, la monumentalidad de los actos oficiales y la proliferación de los nombres de Perón y Eva en edificios públicos e instituciones. A todo esto se sumó, la reforma a la Constitución Nacional, que la oposición consideró un afán personalista de Perón por lograr su reelección. Esta reforma si bien permitía la reelección del presidente e instauraba el voto directo en los comicios nacionales, también incluyó derechos sociales conquistados por el movimiento obrero.

La propuesta de Perón planteaba una “Nueva Argentina”, fundada en tres pilares fundamentales: la justicia social, la soberanía política y la independencia económica. Esta línea de pensamiento conformaba la “Tercera posición” que, según el líder del movimiento, se diferenciaba del capitalismo y del comunismo.



Prof. Isabel Rodríguez
LA ALDEA GLOBALIZADA

Vuelven los Clubes
de Trueque


Junto con los cacerolazos, la bicicleta financiera y Los Fabulosos Cadillacs, algo más volvió en la Argentina de Cristina Kirchner: el Club del Trueque. En rigor, esta modalidad de intercambio de bienes y servicios sin dinero de por medio nunca había desaparecido del todo, aunque después de 2002 había quedado reducida a un núcleo pequeño y estable de participantes que evitaron la masividad que envolvió al trueque durante la crisis. Pero en los últimos meses, de la mano de la aceleración de la inflación, el retorno a la pobreza de algunas franjas de la población y la incertidumbre sobre el abastecimiento de varios productos por el conflicto con el campo, comenzó a renacer el interés popular por los "nodos", centros de intercambio donde no hacen falta billetes para adquirir desde un kilo de acelga hasta un corte de pelo o un pantalón.


En la Red Global del Trueque (RGT), el grupo que inició estas prácticas en el país en 1995, afirman que desde marzo –cuando comenzó la pelea por las retenciones– el número de consultas que reciben por teléfono y correo electrónico y las visitas a su página de Internet "se duplicaron o incluso más" respecto del año pasado. "Son consultas de gente que quiere reorganizar el club, emprendedores, gente que en algún momento fueron anfitriones del Club del Trueque y quieren volver a serlo, porque hay como una presión para que alguien genere un escenario para hacer el trueque", dice Rubén Ravera, uno de los fundadores de la RGT. También está creciendo la cantidad de asistentes a los clubes que ya existían. Un galpón de Isidro Casanova, en el oeste del Gran Buenos Aires, donde tiempo atrás funcionó una fábrica de muebles para oficina, es hoy la sede del Club del Trueque del partido de La Matanza.


"Necesidad económica"

El año pasado llegaban a juntar hasta 200 personas, según recuerda Jorge Villar, uno de sus organizadores. "Pero ahora, los sábados superamos las 400 y a veces llegan a 500", declara. "Se duplicó la cantidad de personas porque hay mucha necesidad económica y la gente está sin trabajo", argumenta. Anteayer, el movimiento era intenso y los créditos (similares a billetes de varias denominaciones, pero siempre con la leyenda de "valor humano energético" debajo del número) circulaban de mano en mano: la vendedora de un viejo pulóver podía usarlo para comprar una docena de churros, y luego esos créditos terminaban en manos del hombre que ofrecía apliques eléctricos, que quizá juntaba para volver a su casa con un champú y un litro de aceite.
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Juan Carrizo tenía una fábrica en Villa Martelli de ollas y artículos de cocina que tuvo que cerrar a fines de los 90. Ahora aprovecha para trocar la mercadería remanente en este galpón con paredes en las que resaltan los rostros pintados de Perón y Evita, y algún afiche medio descascarado de Jorge Macri. "Esta cacerola afuera cuesta 60 pesos, pero acá la vendo a 1100 créditos", cuenta Juan. Un peso se cotiza allí adentro a 30 créditos. "Pero con esos créditos, lo que compro acá no lo puedo comprar con los 37 pesos [que equivalen a los 1100 créditos]. Yo después compro acá azúcar, yerba, fideos, todo lo que me hace falta." A pocos metros, Elba Chévez despliega algunas prendas usadas sobre otro caballete formado por una tabla apoyada sobre neumáticos viejos. "El sábado para mí es una gloria. Vengo al trueque, vendo mi ropa, y me puedo comprar todo lo que no puedo durante la semana. Llevo ropa para mis nietos y también comestibles. Ya ni sé cuánto cuesta el azúcar en el súper", dice.



Entre las mesas se puede encontrar de todo: verduras, libros, bijouterie, zapatos, CD y DVD usados, cotillón, medicamentos, disfraces para chicos, cosméticos y hasta un disco rígido de computadora. "Cada vez viene más gente, porque afuera aumenta tanto la mercadería que es imposible comprarla con plata", dice Inés, una de las coordinadoras del lugar.


Fernando Sampayo, uno de los coordinadores de la Red del Trueque Zona Oeste, sostiene: "Siempre que hay crisis, se incrementa el trueque", y pone algunos ejemplos de nodos en que el año pasado se juntaban unas 100 personas y hoy es común ver más de 150. "Es que el trueque es el shopping de los pobres", agrega. En Lanús, en el sur del conurbano bonaerense, funciona desde hace medio año un club del trueque que se reunía en El Palenque, un antiguo boliche chamamecero, pero que este mes entró en receso con la idea de conseguir una sede más grande. En su corta vida, ya reunió unas 200 personas, y sus organizadores comenzaron una etapa de reclutamiento basándose en los viejos registros que tenían de la época del auge de este sistema. Las primeras reacciones les auguran que en el retorno tendrán todavía más asistentes. "Visitamos a la persona; vemos si está en el ámbito laboral formal o no, y, si no, le explicamos por qué debería pertenecer a la red. También le contamos las modificaciones que podemos adoptar para que no vuelva a suceder lo que pasó la otra vez", dice Walter Ramírez, un instructor docente de Rafael Calzada, en referencia a los fraudes que surgieron con la masificación del trueque en 2002.

Rubros ampliados

Otro aspecto que ha sido reelaborado es la relación del participante del trueque con el producto que ofrece. "No queremos que esta vez se convierta en un intercambio de ropa usada", dice Ramírez. El concepto central es el del "prosumidor", el consumidor que también produce.

"Cuando el trueque estuvo en su mejor momento, el quiebre fue que no se guardó la cultura del trabajo", señala el hombre de Rafael Calzada.
Aparecen también iniciativas que escapan a las redes tradicionales del trueque. La directora ejecutiva de Cáritas La Plata, Graciela Ferrara, cuenta el caso de Beatriz Ramírez, viuda, con 9 hijos y 29 nietos, que hace un par de meses invitó a sus vecinas a intercambiar alimentos y desde entonces se juntan todos los domingos.
"No cuentan con muchos recursos económicos y son familias muy numerosas. Con lo poco que tienen, y por la suba de precios y la escasez de algunos productos, ellos dijeron: "Reunámonos", y terminaron yendo el primer día más de 30 familias. Hasta los niños intercambiaron bolitas por figuritas", dice Ferrara.
Ramírez afirma que "la crisis producida en los últimos 100 días fue el impulso final para salir a reflotar el trueque, porque afecta más al consumidor de abajo". Y añade: "La recesión encubierta provoca que la gente necesite más de los alimentos que consigue en el trueque. Como el alimento está caro, el que produce puerros puede ahora cambiarlos por los huevos que produce el que tiene una gallina". (Por Oliver Galak, de la Redacción de LA NACION)

PARA NO REPETIR LOS ABUSOS Y LAS FALSIFICACIONES

Mucha gente tiene todavía vivo el recuerdo de la debacle de los clubes del trueque, cuando fueron inundados por falsificaciones de los créditos, sufrieron de inflación interna y hasta se registraron robos. Una de las ideas que manejan en la sede de Lanús es reemplazar los créditos con fichas, que no puedan ser falsificadas. Según cuenta Rubén Ravera, la nueva tendencia es que los clubes sean más chicos, "a escala humana", para evitar las estafas de quienes se amparan en el anonimato. "Nadie quiere organizar clubes grandes por temor al boicot", afirma. En el pasado hubo nodos que llegaron a juntar entre 10.000 y 20.000 personas.
LA ALDEA DE LA SANACIÓN
La técnica del Reiki,
¿qué es?

Los beneficios del Reiki tienen que ver con la relajación consciente, comprobados de forma científica. Con su aplicación hay una disminución de la presión arterial y el ritmo cardíaco; se regula la respiración, con más aporte de oxígeno al cerebro y a las células en general; estimula la irrigación sanguínea; disminuye la tensión muscular; reduce los niveles de secreción de adrenalina por las glándulas suprarrenales; aumenta la vasodilatación general; reduce los niveles de colesterol y grasas en sangre. Y finalmente, aumenta el nivel de producción de leucocitos, lo que refuerza el sistema inmunológico. A nivel mental, nos despeja y nos permite pensar con mayor claridad, pues se activan ambos hemisferios del cerebro. Provoca una sensación de paz y tranquilidad y sus beneficios, acumulativos y evolutivos, se verifican si realizamos de la relajación consciente una práctica diaria.
Adrián Presta
4759-6848