jueves, 17 de mayo de 2012

Locro de trigo,
pericón y trenzas

*Por Marta Rodríguez

Cuando llega el 25 de Mayo el locro es el invitado de lujo y en la casa, es día de fiesta.
En la cocina, utensilios e ingredientes, aguardan alistados: la vieja sartén dueña de las frituras, la tabla de picar sufrida y fortachona, la cuchara de madera con las zapatillas de puntas para los giros y contra giros, la cacerolita solidaria en el desgrase, el colador sólo para filtrar el agua del desgrase de chacinados, la cuchilla dueña de los cortes perfectos y la gran cacerola, matrona y receptora del gran guiso gran.
Ella se colocó el delantal, encendió la radio, y puso en marcha al engranaje. Ésta comida y ésta fecha venían con infaltables recuerdos y, el día de la trenza traicionera se hizo presente.
Cursaba el sexto grado y el pericón nacional era el baile elegido por la maestra para el festejo Patrio,
Las niñas debían llevar polleras largas, blusas blancas, pañuelo al cuello, y el cabello trenzado.
Grande era el problema a resolver; su melenita no era apta para trenzar. Su madre lo solucionó con trenzas de lana bien amarradas con horquillas; aunque medio opacas, se veían bastante lindas.
Todo iba de maravillas. La señorita dictaba los pases del baile y ellos la seguían al pie de la letra. Siempre hay un ¿por qué?  Al llegar el momento nefasto del bailecito, en un giro, una de las trenzas decidió ser pájaro, y se voló al piso. La cara se tornó carmesí, los ojos se empañaron y ella sólo deseaba desaparecer. La enfurecía ver los compañeros y compañeras, aguantando la risa. El momento de la coronación formando los colores de la bandera llegaba. No tuvo opción. Levantó la trenza, la enganchó a la cintura, y con mirada perdida vaya a saber donde, integró la ronda final.

Receta
Locro de Trigo

Ingredientes: 250 grs.  De porotos remojados desde el día anterior. / 250 grs. de panceta hervida 5 minutos y cortada en trozos. / 500 grs. Trigo pelado cubierto de agua hirviendo; llevar al  fuego y cuando rompe el hervor, apagar, agregar agua fría hasta que entibie y dejar que el trigo se hinche. / 1 kilo de falda sin grasa y cortada en trozos. / 3 chorizos blancos desgrasados y cortados en trozos. / 3 chorizos colorados desgrasados y cortados en trozos / 1 kilo zapallo cortado en trozos chicos. / Sal a gusto, picante a gusto. / 250 grs. de cebolla de verdeo picada. / 1 morrón rojo picado. / 3 cucharadas de aceite. / 1 cucharada de ají molido.
Preparación: cuando el trigo haya estallado agregar la carne y llevar al fuego hasta que hierva, añadir la panceta, chorizos, porotos y zapallo, puede llevar batatas cortadas. Dejar hervir a fuego suave. Ir incorporando agua si fuese necesario.





*Maestra cocinera y cuentista
04/05/2009
La conjura de los libreros
CAPITULO 28

(Resistencia de los  libreros ante las multinacionales del libro.)


Resumen: El viejo José junto a algunos libreros de alma luchan contra las multinacionales del negociado editorial y del papel prensa, quienes sufrirán represalias  de toda clase.

Resumen: El viejo José junto a algunos libreros de alma luchan contra las multinacionales del negociado editorial y del papel prensa, quienes sufrirán represalias  de toda clase.

Antes que remataran la carpa de la cultura, al último de los libreros de la familia Palenque hubo una batalla campal.
Cuando el tasador intentó el remate vil de los libros, los muchachos del cuadro no se lo permitieron y defendieron durante meses la instalación, protegida por una bandera tricolor.
Y en nombre de la subcomisión de cultura, dirigida por otro personaje  memorable, gestionaron decenas de veces, para que la carpa no fuera desmantelada...
La esperó a la salida de la facultad, con un ramito de flores.
Ella recibió las flores, olió sus perfumes y lo besó con dulzura.
Caminaron en silencio hasta la casa.
Tomaron unos mates y partieron unas nueces, hablaron de cosas muy importantes por muchas horas. Luego volvió a besarla y acarició sus manos.
Ella se dejó hacer. Fueron al dormitorio. Se reconocieron con lentitud. Él besó sus ojos y se fueron descubriendo poco a poco.
Después le dijo que la esperara. Ya desnudo se tendió de espalda.
Ella regresó con un suave olor a colonia. Se tendió junto a él. Le acarició su vientre y su cintura. La cubrió de besos. Se cubrieron de besos. Las manos buscaron manos, brazos, soles y lunas. Se tendió para esperarlo cerrando los ojos. La cubrió con su cuerpo y un calor suave, de espumas marinas, de algas, de corales los invadió con felicidad hasta esa madrugada.
Silvina y Pablo, se amaron por primera vez...
Luego todo se hizo noche, para el viejo José, para el Nelson, para Carlos, para los trabajadores de la imprenta, para los estudiantes, para los amigos libreros del viejo José; en el silencio desaparecían palabras...


Continuará - Derechos Reservados

*Escritor

Touch, una serie
singular


Desde el pasado lunes 19 de marzo, en el canal Fox a las 22 horas, van los 13 capítulos de Touch, la serie creada por Tim Kring.
     
En la misma se muestra cómo las personas están unidas por un destino que no surge de un pensamiento mágico, si no lógico, y en ese destino, dibujado por fórmulas numéricas, el contacto, la consideración y el respeto por el otro, son la clave que puede salvar al mundo.

Así se podría resumir el espíritu de Touch, la nueva serie protagonizada por Kiefer Sutherland.

El actor canadiense vuelve a la pantalla de Fox luego de ser el protagonista de la movilizante “24” para ser Martin Bohm, el padre de un niño de diez años cuya madre murió en el atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.

Luego del traumático hecho, el niño, Jake (David Mazouz), deja de hablar y no quiere ser tocado por su padre (Sutherland).  Así, Martin se ocupa de manera angustiante de comunicarse emocional y verbalmente con su hijo que está obsesionado con escribir números. No obstante, el hombre descubrirá que en realidad ésa es la herramienta con la que Jake descifra lo que puede ocurrir en el mundo.


Otro de los personajes es una asistente social, Cela Hopkins (Gugu Mbatha-raw), que cree, como todo el sistema de control social que la emplea, que Martin no puede manejar la situación, por lo que envía al niño a una institución especializada en autismo.

En ese momento es que se introduce el un personaje clave de esta ficción, interpretado por Danny Glover, en el papel de Arthur Teller, un experto en niños con habilidades especiales que le da esperanzas a Martin para recuperar a su hijo.

El guión de Touch se basa en una combinación de argumentos científicos y espirituales.

Más allá de la diferencia de géneros, hay algunas semejanzas alrededor del personaje de Martin y del de Jack Bauer, el agente antiterrorista ultra entrenado de la serie “24”.

En este caso, el personaje que interpreta Kiefer seguirá queriendo salvar al mundo. Mientras que como agente en “24” su deber era evitar actos terroristas, ahora junto con su hijo seguirán los pasos de diferentes personas alrededor del mundo y, de alguna manera, torcerán juntos sus rumbos hacia un destino mejor.

Los números son otro denominador común entre las dos series. Mientras que en “24”, cada capítulo significaba una hora de ese día en que Jack Bauer debía salvar al mundo, en Touch, el número 18 será la clave de varios sucesos que el niño puede predecir gracias a fórmulas numéricas que serán descifradas por su padre.

En ambas series se plantean la dificultad de relacionarse con el otro. En la primera temporada de “24”, Jack Bauer tenía una difícil relación con su esposa e hija pues su trabajo estaba antes que su familia. En Touch, al tiempo que Martin queda viudo, Jake deja de hablar, por lo que debe reconstituir la forma de comunicarse con él.

Como en “24”, cada minuto que pase en Touch será vital para salvar la vida de otro.

Aparte de semejanzas y diferencias, el mensaje de la serie pareciera querer responder a una pregunta abierta en el fluir cotidiano, donde nuestras vidas dependen de una concatenación de hechos causales y fortuitos, vistos aquí con una alta cuota de espiritualidad, que, sin caer en el fatalismo, interrogan: ¿cuánto del camino elegido cada día lo decidimos nosotros o nuestras circunstancias?
El tembladeral
y la porfía

La inflación es un hecho, el poder adquisitivo baja lenta pero persistentemente. El INdeC situó el índice de marzo en un 0,9% y los privados dieron un 2,6%, con alta repercusión en la canasta básica. La misma, según sea de  $1837 para una familia de cuatro personas, según Artemio López-Equis, o de $2150, según del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la UCA, eso repercute de una forma u otra. Por el último dato, el nivel de pobreza hoy en la Argentina es del 34,9%, y, según los datos de Equis-Artemio López, es de un  20,9%.
La falta de aceite y yerba algunos días en las góndolas de los súper, con el aumentazo de la verde hierba (trasladado exorbitantemente el justo aumento para los productores que hacía años no se ajustaba) de 10 a 25 pesos el kilo de parte de las cadenas de comercialización, son apenas dos ejemplos. El gobierno reaccionó, y por mediados  de mes reaparecieron los artículos antedichos, aunque la yerba sin baja de precio.
Las ayudas sociales no han menguado nominalmente, los anuncios por suba de servicios no se han concretado, salvo en los barrios más atildados. Sotto voce se espera que los pasajes en colectivo subirán, triplicándose por lo menos en la Capital, según anuncia su jefe de gobierno, y así se prepara la cabeza y el bolsillo de los millones que viajan todos los días a sus labores.
Ante los hechos, los que prefieren creer más que palpar lo contante y sonante, no visualizan claroscuros. Así como en el otro extremo, nada se ve bueno en la vereda del “todo mal”. Si a ello se suma la falacia ad hominen (el calificativo denigratorio al que critique antes que abordar el tema criticado), el panorama se polariza. El falso ardid discursivo no aquieta las aguas porque el tema sigue en danza.
Si uno pudiera sintetizar, diría que cunde una esperanza un tanto desesperanzada, con ganas de que nada cambie para peor, pero sí que mucho cambie para mejor aún, en un mix de cierta resignación y aversión al salto al vacío.
Todos esperamos, más y mejor trabajo, bienestar, seguridad, justicia, educación, estabilidad, aunque todo ello, ante los hechos, hace preguntarnos si el panorama mejora, se ha estancado o cede y retrocede.
“Todos mienten”, dice Dr. House, el luminoso médico de la serie de ficción al referirse a sus pacientes y colegas. Si todos mienten, en algún lugar está la verdad, o al menos, algún viso de ella. ¿Cómo asirla, en quién confiar? ¿En lo que se dice, se publica, en la intuición propia?
El salvataje a la industria frigorífica, la promesa de aplicar la Ley de Abastecimiento a especuladores, la probable nacionalización de YPF, el probable uso de reservas del Banco Central, el dólar paralelo, el caso del vicepresidente, la no intervención del Estado como litigante en la tragedia de Once, el recambio de Moyano, el elogio de la presidenta de tercerización laboral, la “sintonía fina”, la exaltación a la juventud, el conflicto con Gran Bretaña por Malvinas, son apenas algunos de los temas en incertidumbre.
Para asimilar algo de ello, al ciudadano de a pie, no lo ayuda el momento de pagar en la línea de cajas. Por ahora, sigue prefiriendo ver Tinelli, Soñando por cantar o “conectarse” por el Facebook.  R.S.
La conjura de los libreros

CAPITULO 27

(Resistencia de los  libreros ante las multinacionales del libro.)


Resumen: El viejo José junto a algunos libreros de alma luchan contra las multinacionales del negociado editorial y del papel prensa, quienes sufrirán represalias  de toda clase.

Esto aconteció en el tiempo casi simultáneo de la quiebra de la librería de los Palenque.
Los Palenque eran una familia de viejos libreros; se remontaban  fines del siglo diecinueve y traían de sus ancestros el gusto por los libros y el saber.
La primera librería la habían abierto en la calle de los Revolucionarios de Mayo y era una de las pocas que tenían casi todos los textos.
Desde libros escolares, de poesías, de narrativas y catálogos universales. La frecuentaban escritores conocidos y jóvenes poetas.
Roberto Arlt solía compras novelas de los clásicos rusos y alemanes en humildes traducciones al abuelo de los Palenque.  Uno de estos, agrandó el emprendimiento librero y un escritor distinto lo visitaba diariamente.
Los viernes al anochecer se realizaban presentaciones de nuevos libros y lectura abierta de poemas.
Raúl González Tuñón, Leónidas Barletta, García Lorca, Pablo Neruda, Alfonsina Storni Manuel del Cabral, Abelardo Castillo, Rabindranath Tagore, Luis Calvo, Víctor Redondo, Graciela Aráoz y Julio Cortázar (cuando estudiaba en Buenos Aires), entre otros escritores, visitaron la librería de los Palenque.
El último hijo de esa familia librera, compró una tienda y la denominó “La carpa de la cultura”. Con esa carpa repleta de libros, recorrió casi toda la Argentina y parte de Sudamérica. En su interior carpero y literario leyó sus poemas Nicolás Guillén y sus cuentos Juan Carlos Onetti.
Y cuando la carpa se instaló en un temerario lugar del gran buenos aires, el poeta Tadevi, impulsado por el gran Di Serio y el sonetista puro Domingo José Martos, le hicieron presentar en público uno de sus primeros escritos.
La “La carpa de la cultura”, fue desgastándose y la librería entró en cese de pagos, finalmente la devaluación y la falta de créditos hundió en la quiebra y en el olvido al último de los Palenque libreros.





Continuará - Derechos Reservados

*Escritor