lunes, 23 de mayo de 2011

¿Qué es un
“looping”?


Para quien no conoce el concepto de “looping”, es un término que crearon los informáticos para definir un enredo de los tantos que se han creado y para lo cual no tienen una explicación sencilla para aclarar el problema. Trataremos de explicar en pocas palabras este famoso término. Se dice que un programa de informática "entró en un ‘looping’" como cuando ocurre la siguiente situación:

El Director de una empresa llama a su secretaria y le dice:
–Vanesa: Tengo un seminario en Washington por una semana y quiero que me acompañe para que conozca a mis socios. Haga los preparativos del viaje...


La secretaria llama al marido:
–Juan, voy a viajar al extranjero con el director por una semana. Tendrás que quedarte solo esa semana, querido.


El marido llama a la amante:
–Leonor, mi tesoro, la bruja va a viajar al extranjero durante una semana, vamos a pasarnos esa semana juntos, mi reina...


La amante llama al niño a quien le da clases particulares:
–Manuelito: tengo mucho trabajo la próxima semana, no tienes que venir a dar clase...


El niño llama a su abuelo:
–Abuelo, la próxima semana no tengo clases, mi profesora estará ocupada. Así que por fin... ¡Vamos a poder pasar la semana juntos!


El abuelo (que es el DIRECTOR en esta historia) llama a la secretaria:
–Vanesa, por una urgencia: suspendemos el viaje, voy a pasar la próxima semana con mi nieto que hace un año no veo, por lo que no vamos a participar en el Seminario. Cancele el viaje y el hotel.


La secretaria llama al marido:
–Juan, el payaso del director cambió de idea y acaba de cancelar el viaje, se fastidió el ir a EE.UU.


El marido llama a la amante:
–Amorcito, disculpa, no podremos pasar la próxima semana juntos, el viaje de la bruja de mi mujer fue cancelado.


La amante llama al niño de las clases particulares:
–Manuelito, mira, cambié de planes; esta semana te voy a dar clases como siempre.


El niño llama al abuelo:
–Abuelo: la pesada de mi profesora me dijo que esta semana sí tengo clases normales, discúlpame, no voy a poder hacerte compañía.


El abuelo (el Director de la compañía) llama a la secretaria:
–Vanesa: Mi nieto me acaba de decir que no va a poder estar conmigo esta semana porque tiene clases. Así que continúe con los preparativos del viaje al seminario...


¿Quedó claro lo que es un “looping”?
¿Te querés casar conmigo?

“¿Te querés casar conmigo?” ¡¡Qué momento!! A partir de esa frase una odisea comienza. Lo más importante? El Vestido, por supuesto. Esta guía te va a ayudar a saber qué se viene, ¿qué telas elegir, qué te queda mejor, con qué diseño vas a estar más cómoda?
Empecemos con los tipos de tela. ¿Las más usadas?
Gasa: tela de seda delicada y transparente. Es ligera, suelta y de gran caída, crea bastante movimiento. Usada para hacer drapeados, volados y chales.
Organza: entramado de hilos de seda muy finos, de delicada textura y casi transparente. Ideal para bordarle figuras. Algunas tienen calado.
Organza satinada: entramado de hilos finos de seda espesa, muy tupida y con bastante brillo.

Raso o satén: antiguamente este tejido de seda se confeccionaba con un acabado brillante, en la actualidad suele ser a base de acetato para lograr el raso cristal (algunos lo llaman Piel de Ángel) tan usado en vestidos de novia. Este tipo de tela tiene mucho cuerpo y es el más popular entre las novias. Hay diferentes calidades, para saber que es de buena calidad debes buscar la que en el orillo tiene una línea de hilos plateados opacos y si la estiras un poquito el tejido no se abre.
Tafeta: tela fina ligeramente armada. La mejor para forrar los vestidos ya que es muy suave. Este tipo de tela la encuentras en acabados mates y brillantes.
Tul: tejido de seda muy fino, también puede ser de algodón o de fibra artificial. Usado mayormente en los velos y en las faldas vaporosas. También los encuentras bordados, son hermosos…

Encaje: tejido formado por hilos de algodón, lino, seda, plata u oro con motivos diversos. Los encajes pueden ser:

*Chantilly: conformada por figuras florales.
*D´alencon: encaje más grueso que el chantilly.
*Guipure: encaje espeso, grueso. Es bordado sobre tul, con cintas y con aplicaciones de pedrería, perlas o cristal.
También podés encontrarlos en cintas, ideales para terminaciones, ya que son caros…

Karina Podetti
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www.karinapodetti.com.ar

martes, 19 de abril de 2011

¡¡Felices Pascuas!!

Pascua es la fecha religiosa que designa a la máxima celebración de las religiones judía y cristiana.



La Pascua judía


Los judíos celebran la Pésaj, para conmemorar su escape del cautiverio de manos de los egipcios (por el 1250 A.de C.).
Éste se origina en la historia contada en la Biblia, en la que Dios mató a todos los primogénitos de los egipcios. Ésta era la última de las plagas enviadas por Dios en contra del faraón de Egipto y su pueblo por su negativa de liberar a los hijos de Israel. Dios ordenó a Moisés, líder de los hebreos, lo siguiente:

“Escogerán un corderito [...], tomarán su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas. Lo comerán todo asado, con su cabeza y sus entrañas, con panes sin levadura. [...] Yo recorreré Egipto y daré muerte a todos los primogénitos de los egipcios y de sus animales. [...] Al ver la sangre del cordero pasaré de largo de vuestras casas." Éxodo 12.5-14

Los sabios judíos se acogen fielmente a lo exigido por la Torá. El pan sin levadura (matzá) recuerda la salida apresurada en que faltó tiempo para hacer fermentar el pan (18 minutos). Esto debe cumplirse durante los 7 días anteriores a la Pascua.
La pascua judía también se relaciona también con el “paso” del Mar Rojo, que según la Biblia sucedió inmediatamente después de la salida de los esclavos judíos de Egipto:

"Seiscientos mil hombres a pie, sin contar los niños. También salió con ellos una inmensa muchedumbre de gente de toda clase, y grandes rebaños de ovejas y vacas." Éxodo 14.5-30

Luego de esto se debe celebrar la fiesta de los primeros frutos de la cosecha, en este caso de la cebada y cincuenta días más tarde (7 semanas) del trigo, dando origen a Shavuot (‘semanas’.).

La Pascua cristiana

El Domingo de Resurrección, es el día que pone fin a la Semana Santa y que da paso a la fiesta del calendario litúrgico cristiano en que se celebra la Resurrección de Jesús.
El cirio pascual simboliza la luz de Cristo resucitado que vence las tinieblas de la muerte y el mal.
La fecha de celebración es entre el 22 de marzo y el 25 de abril, el domingo posterior a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte.
Los primeros cristianos, que eran judíos, celebraban la Pascua de Resurrección en la misma fecha que la Pascua judía, pero desde el Primer Concilio de Nicea (en 325) éstos separaron la fecha y le quitaron los elementos hebreos. Igual, dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea.
El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa para el catolicismo, las semanas que van desde el Domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés.
En el Pentecostés se celebra el descenso del Espíritu Santo y el inicio de la actividad de la Iglesia, también conocido como la celebración del Espíritu Santo. Es la fiesta más importante después de la Pascua y la Navidad. La liturgia incluye la secuencia medieval Veni, Sancte Spiritus.
El fondo histórico de tal celebración se basa en la fiesta semanal judía llamada Shavuot (fiesta de las semanas), durante la cual se celebra el quincuagésimo día de la aparición de Dios en el monte Sinaí, por lo tanto en el día de Pentecostés también se celebra la entrega de la Ley (mandamientos) al pueblo de Israel.











Historia Nuestra

Alfonsín y la política de Derechos Humanos:
“Nunca Más”





Alfonsín anunció la decisión de anular la Ley de Pacificación Nacional (autoamnistía) dictada por los militares en 1983 por ser “moralmente inaceptable”.

A horas de haber asumido el poder, el presidente firma el decreto 158/83, por el que instruye al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas la promoción de una causa contra los miembros de las tres primeras juntas militares del llamado Proceso de Reorganización Nacional, instalado en el país luego del golpe militar contra Isabel Perón del 24 de marzo de 1976, y, al mismo tiempo, decretó la acción penal contra los jefes de los Montoneros y el ERP.
Poco después se creó la CONADEP, Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, encargada de reunir pruebas sobre el destino de los desaparecidos.
El resultado de la labor de la Comisión que presidió el escritor Ernesto Sábato fue publicado en un libro titulado “Nunca Más”, que es una alucinante descripción del desarrollo de una política premeditada de eliminación física de los opositores y particularmente de la guerrilla de izquierda.
Llevar a los generales responsables del terrorismo de Estado, al banquillo, demostró un coraje cívico impensado, y se fundó en una verdad incontrastable: entre los años 1976 y 1979 miles de personas fueron privadas ilegalmente de su libertad, torturadas, muertas sin conocerse ulteriormente, en la mayoría de los casos, su paradero. Esto fue resultado de la aplicación de procedimientos inspirados en la “doctrina de la seguridad nacional”, ideología y ejecución de signo eminentemente totalitario.
La decisión presidencial se hizo eco de la opinión pública generalizada sobre la seria presunción de que muchas de las víctimas fueron asesinadas sin forma alguna de juicio, y, además, de que durante el tiempo de esa detención muchos o casi todos los detenidos fueron víctimas de salvajes tormentos.
Los juicios contra los ex comandantes se prolongaron durante todo el año 1985 y concluyeron con la sentencia a prisión perpetua del general Jorge Rafael Videla y del almirante Emilio Massera, entre las más notorias.
El gobierno de Alfonsín redujo drásticamente los gastos militares, retiró del servicio activo a decenas de oficiales de alto rango, redujo el número de generales de 60 a 25 y alejó de Buenos Aires a poderosas unidades militares.
A medida que se desarrollaba la acción de la justicia, a mediados de junio de 1985, se asistió a una campaña de intimidación pública a través de una serie de atentados con explosivos
A mediados de 1984, Mario Firmenich, líder de Montoneros, fue apresado en Brasil y luego extraditado.
Hacia finales de 1986 el PEN anuncio un proyecto por el cual se pondría un plazo de 60 días, o “punto final”, para iniciar acciones penales contra militares o miembros de las fuerzas de seguridad por delitos cometidos en el marco de la represión.
La resistencia de algunos oficiales involucrados a someterse a la acción de la justicia desembocó en el levantamiento de los llamados “carapintadas”, en los llamados Sucesos de Semana Santa de 1987.
La crisis culminó con la derrota incruenta de los rebeldes pero dejó la sensación que las fuerzas militares no sublevadas se habían resistido a reprimir a sus camaradas alzados, lo cual revelaba el grado de solidaridad interna que unía a los militares.
A pesar de la reglamentación legislativa de la “obediencia debida”, sancionada a mediados de 1987, la crisis militar de Semana Santa tuvo nuevas manifestaciones en enero y diciembre de 1988.
Desde el punto de vista del comportamiento político-institucional de las Fuerzas Armadas, este conjunto de episodios reflejó la existencia de una grave fractura horizontal en la estructura jerárquica del ejército.
El cuestionamiento y desconocimiento de la autoridad superior, es decir, la ruptura de la cadena de mandos, se había gestado en el seno del arma durante el Proceso, profundizado en el curso de la guerra de Malvinas y expresado dramáticamente en el marco del gobierno constitucional.

Prof. Isabel Rodríguez
Libertad de prensa o
libertad de empresa


La pregunta del título de esta nota, ociosa y retórica por demás, claramente tiene que ver con lo que está sucediendo hoy en la Argentina: una puja donde el gobierno de Cristina Fernández y los monopolios mediáticos, sobre todo el Grupo Clarín, juegan por un espacio que excede el tema estricto.

Desde que Mariano Moreno con su Gazeta de Buenos Aires intenta en 1810 expandir las ideas de la naciente Revolución de Mayo hasta el derrotero de destacados y hasta mártires del periodismo argentino como Rodolfo Walsh por hacer saber la verdad, ha pasado y sigue pasando mucha agua bajo el puente.

Tras una década del 90 donde muchos periodistas se convirtieron por imperio de las circunstancias neoconservadoras y tras su final como asalariados en microemprenderores (entrepreneurs), pequeñas, medianas y hasta grandes empresas, por sí, ese sesgo cambió lo que significaba, históricamente, ser alguien que estuviera en los medios en favor de decir la verdad, aún relativa.

La lógica de la ganancia y la competencia, al calor del derrumbe masivo del trabajo asalariado impuso no sólo este formato condicionado, en principio de sobrevivencia, un modelo tutelado, más que antes, desde una supuesta “independencia” (ilusoria) respecto de los modos que los avisadores con alto poder de presión y decisión “sugieren” líneas editoriales y periodísticas en su favor.

Y este formato, ¿qué tenía eso que ver con aquellos hombres de prensa, que eran y se sentían trabajadores, en los 60-70 y llegaron a tener un sindicato combativo por sus reivindicaciones ante empresas que no eran ni por asomo el pálido reflejo hegemónico de los actuales monstruos comunicativos?

Hoy, tres o cuatro pulpos dominan el 70 u 80% del mercado de lo que se dice, publica, emite en la Argentina, uno de ellos el Grupo Clarín con casi 270 empresas.

Las rémoras de una época fenecida por la democracia manotean con torpeza como patrullas perdidas peleando contra la nueva legalidad. El gobierno kirchnerista y una parte de la oposición desde 2003 y sobre todo desde hace un año y medio con el instrumento de Ley de Medios Audiovisuales aprobada por ambas cámaras del Congreso Nacional, se viene atreviendo a desafiar tal modelo de única voz. La crítica del monopolio es que, supuestamente, el Estado absorbería monopólicamente, como en juego de espejos, la palabra.

¿La diferencia? El accionar oficial se basa en una Ley aprobada en democracia y que el monopolio no cumplen (cambio en la grilla de programación del cable, emisión de los canales del Estado, etc) y todo se lo yendo al terreno judicial, mientras la prensa no monopólica son dos pequeños diarios, algún que otro programa de tevé estatal con cierta repercusión, mientras que los de siempre no pierden sus emprendimientos, a pesar de sus dichos catastrofistas.


El juego verbal, como parte del juego democrático, va tocando algo de la conciencia ciudadana para mostrar cómo se manejan los pulpos mediáticos que sólo le dan voz a los que están con sus intereses así como tampoco cumplen con las leyes laborales.


Abrir el espectro de voces para que el pueblo escuche diversas campanas y genere la suya propia, diferente a lo establecido, les molesta. Democracia informativa es aceptar todas las voces. Esto es, que los grandes medios compitan en ese universo que postulan pero que, llegada la hora, prefieren ser los únicos en tener el micrófono. R.S.