martes, 16 de noviembre de 2010

¿Hay que besarse más?

(De Evangelina Himitián*, Besos argentinos, La Nación, 2-07-2010) No fue el 4 a 1 conseguido frente a Corea del Sur ni el desempeño de los que jugaron ese día. Fueron los besos que Diego Maradona les propinó a los jugadores lo que más intrigó a un periodista inglés, durante la conferencia de prensa que siguió al segundo partido de la Argentina en Sudáfrica.

"No, no empecemos con eso de quebrar la muñeca por el afecto que tengo por mis jugadores. Es el agradecimiento por el trabajo realizado", contestó Maradona, entre risas.
En Internet proliferaron los foros en los que miles de extranjeros se preguntan por qué los hombres argentinos se besan tanto. Dicen los especialistas que no siempre los hombres se saludaron con besos en Buenos Aires. Que más bien es una costumbre que se instaló tímidamente en los 70, se arraigó en los 80 y a partir de los 90 se generalizó sin pruritos.

Inclusive, se hizo costumbre enviar besos por teléfono al finalizar una conversación y se incorporó el hábito de acompañar la firma de un e-mail con la leyenda "besos", en reemplazo del demodé "saludos cordiales". Esto no implica cercanía o conocimiento previo. Lo mismo que besarse con alguien que uno acaba de conocer. O que va a vendernos un departamento o entrevistarnos para un trabajo.

Incluso, besar a una mujer con la que no se tiene confianza es una costumbre habitual en la Argentina, pero nada común en otros países. Tanto se fue corriendo la línea de a quién saludar con beso y a quién no que a los extranjeros que visitan o viven en Buenos Aires les resulta imposible convertir este hábito en una regla de comportamiento.

"Hay mucho beso en Buenos Aires y a veces no sé si entiendo bien. Uno besa a casi todo el mundo", apunta el corresponsal de la BBC, Daniel Schweimler, casado con una argentina. "«¿A todo el mundo?», le pregunté a mi esposa argentina la primera vez que visité el país. «Sí, a todo el mundo», me respondió. Ese día fuimos a ver a su dentista. Nos encontramos en la entrada. Me incliné para besar a la diminuta dentista y ella retrocedió horrorizada en un movimiento digno de un jugador de rugby. «Bueno, tal vez un beso a todo el mundo no», me explicó mi mujer", dice Schweimler, que publicó una columna sobre los besos argentinos en el portal de la BBC.
“El beso se va cargando de señales; se convirtió en un código lleno de variaciones. Los hay más formales, más íntimos, los que cierran una charla, como una invitación a seguir conociéndose. Los besos abren una nueva forma de comunicación dentro de la masculinidad", afirma el sociólogo Sergio Sinay.

De todos los tipos de besos, el que Sinay más destaca es el que se da entre amigos. "Es una ventanita que se abrió para franquear el mundo emocional entre hombres. Llama la atención en el mundo porque todavía predomina un modelo masculino disociado de la emocionalidad", dice. Esta costumbre empezó siendo apenas un roce de mejillas y un chuick en el aire. Ahora, el beso entre amigos se acompaña de varias palmadas. Una en el hombro antes de besarse, y otras varias después, para sacudirle cualquier rasgo femenino.

Pocos amigos

"Llevo viviendo varios años en Europa y me di cuenta de por qué acá los hombres no se besan. Porque no son amigos. Acá se juntan a ver al Barça, se emborrachan, se palmean, muy machitos, son todo testosterona. Pero nunca se vieron llorar uno al otro ni compartieron sus preocupaciones ni se visitaron sin tener una razón. Por eso tampoco se han besado", explicó a LA NACION el periodista Hernán Casciari, que vive en Cataluña.
Hace algunos años, el filósofo Tomás Abraham inició una cruzada antibeso. "Mi campaña es en contra del Beso Obligatorio Masculino (BOM). Nada de esto implica una cruzada machista, sino un recuerdo de la antigua caballerosidad", dijo en su blog.
Durante un beso, una persona invade el espacio vital de la otra y se queda allí por un segundo. Entonces, puede sentir desde su perfume, su buen o mal aliento, la suavidad o aspereza de la piel de sus mejillas y hasta meter la nariz entre sus cabellos.

"Mi propuesta y campaña no tiene un significado psicológico. No sé si mi boca está más cerca de mis fueros personales que mi mano derecha. Todo mi cuerpo tiene derecho a vivir tranquilo. Es una cuestión de cercanía. Si fuera un oso hormiguero me bancaría el chupón de un conocido, total lo veo a dos metros. De ser manicorto o muñonero, el dar la mano exigiría que nos rocemos los pantalones con el prójimo y preferiría los mails. Pero siendo un Homo erectus, no hay como los brazos para conservar los lugares", enfatiza Abraham.
El beso con barba tiene origen porteño, afirma el filósofo: "A ningún catamarqueño se le hubiera ocurrido entrar al café de la plaza frente a la intendencia y besar cinco veces la mesa de cinco".

Tampoco es sencillo manejar la costumbre de los besos masculinos siendo un argentino que vive en el exterior. "Hay dos momentos traumáticos. El primero, cuando llegás, porque el saludo es automático. El cachete se te va y los españoles se te tiran para atrás, con las manos levantadas, como indicando falta", dice Casciari.

"La tenés que remar con la cosa cultural, pero te miran raro toda la noche. Después, cuando te acostumbrás a saludar con la mano, te puede pasar como a mí, que te encontrás con otro argentino que vive acá y ¿qué hacés? ¿Le das la mano? ¿Un beso o dos, como es la costumbre acá para saludar a mujeres? Entonces ocurre la catástrofe -reflexiona-. No sabés cómo encarar, derecha o izquierda, y en ese cabeceo, casi terminás dándole un pico. Somos hombres y argentinos y acabamos de besarnos doble. Nos da asco. Nos ponemos colorados. No nos miramos a los ojos nunca más".

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1280680&origen=nlinfograll
Historia Nuestra

Madres de la Plaza, el coraje que no cesa

“Nos tienen miedo porque no tenemos miedo...”


Desde que la Junta Militar puso fin al gobierno de María Estela Martínez de Perón en marzo de 1976, el término “desaparecido” pasó a formar parte del vocabulario cotidiano de la Argentina.

Para eliminar a los ciudadanos que los militares consideraron “enemigos potenciales”, se actuó con discreción. Simplemente eran secuestrados por grupos de tareas no identificables, o por miembros de las fuerzas policiales o militares y desaparecían sin dejar rastro, y, en general no se volvía a hablar de ellos.

Nada de asesinatos espectaculares o masacres a pleno día al estilo de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), nada de redadas masivas que hicieran recordar al estadio nacional chileno, nada de arrestos.
Jorge Rafael Videla se aventuró a decir en una conferencia de prensa “los desaparecidos no están ni vivos ni muertos, están desaparecidos”.

El plan elaborado por el gobierno pareció funcionar, pero no tuvieron en cuenta las posibles reacciones de los familiares de los desaparecidos, que no se resignaron a aceptar las maniobras dilatorias del gobierno para darles una respuesta y mucho menos a olvidar a sus seres queridos.

Un sábado de 1977 a las cinco de la tarde, catorce mujeres, madres de desaparecidos, desafiaron la prohibición del derecho de reunión y manifestaron en la Plaza de Mayo su dolor y su bronca a la falta de respuesta del gobierno.

Luego acordaron reunirse los jueves de 15:30 a 16:00 horas porque era un horario en el que transitaba mucha gente. Los mismos policías que custodiaban la plaza les indicaron que caminaran de a dos por que el país estaba bajo Estado de Sitio y estaban prohibidos los grupos de 3 ó más personas.

Así comenzaron las marchas alrededor de la Pirámide de Mayo.
En diciembre de 1977 nueve militantes de organizaciones de familiares son secuestrados en la puerta de la Iglesia de la Santa Cruz, donde se habían reunido para dar los toques finales a una solicitada que intentarían publicar en La Nación, el 10 de ese mes.
Dos familiares, entre ellos Azucena Villaflor, impulsora de Madres, son secuestrados 48 horas después en sus domicilios y desaparecen.

Ese mismo mes son secuestradas las religiosas francesas Léonie Duquet y Alice Domon que formaban parte de las misiones extranjeras en villas y trabajaban en las Ligas Agrarias.
Este fue un duro golpe para las Madres y para el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.

La irrupción de las Madres fue la primera respuesta pública que surgió de la sociedad civil a la represión. Si bien al comienzo su reclamo fue casi en total soledad, con el tiempo su trabajo sistemático y tenaz comenzó a conocerse gracias a los testimonios de la prensa extranjera y al apoyo de algunos sacerdotes.

Además de las Madres, también se formaron otras organizaciones que agruparon a personas o familiares afectados por el terrorismo de Estado, como los Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones políticas y las Abuelas de Plaza de Mayo.
Estas últimas, se dedicaron a rastrear a sus nietos nacidos en los centros de detención clandestinos o secuestrados junto a sus padres, y de los cuales no tenían noticias.

Los reclamos de los familiares fueron acompañados por otras organizaciones que ya existían antes de 1976 como el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

A partir de que el Comité Noruego otorgó el Premio Nobel de la Paz a Adolfo Pérez Esquivel, coordinador general de la SERPAJ, el 13 de octubre de 1980, los organismos de derechos humanos contaron con un respaldo que les permitió actuar con más libertad.

Prof. Isabel Rodríguez
Sanata y clarificación

Sí, claro que el periodista Jorge Lanata tiene varios fundamentos para haber cambiado, quizás, su mirada acerca del pasado y el presente: su propio narcisismo y egolatría, y una coherencia a toda prueba.

¿Coherencia? Sí, coherencia, pero no la del sostén discursivo, sino relacionada con su propio negocio: mantenerse, venderse, saber hacerlo, convencer por un ratito aunque sea de que lo que dice es LA verdad.

¿Y cuál es la coherencia? Ser opositor a TODOS los gobiernos, porque si no, sabido es, el periodismo no vende. ¿Y qué sucede cuando se dice ser "progre" y el gobierno de turno, no sin limitaciones, tiene visos de progresista? ¿Se juega al oficialismo? No, nunca, ya no es negocio así.

Entonces, en este caso la coherencia obliga a modificar el discurso: negocios son negocios, y cuando se trata de vender espectáculo, “noticias”, la verdad es apenas un detalle.
Entonces el señor Jorge Lanata cambia la óptica, y dice: "ahora me pongo del lado de los débiles, mientras su iniciado Tenenbaum le sopla bajito "Clarín" (ni él ni su iniciado se creen eso, pero, lo dicen). Espectacular fundamento, la debilidad (?) del monopolio. El diario que maneja con hegemonía casi total, por décadas, el pensamiento y la cultura informativa (o desinformativa) del argentino promedio, es débil. ¿Y las pruebas de esto?

En realidad el discurso del periodista showman es encubridor, no defiende al “débil”, si no que es “argumento” para sostener lo suyo. Todo bien. Para ello apela a ideas de la derecha, o a donde sea, no importa, mientras pueda seguir vendiendo y vendiéndose, en varios sentidos. Y lo hace, sin vueltas. Total, ¿qué mas da? Si ya quebró una empresa (Crítica de la Argentina) dejando en la calle a unos 200 laburantes, ya pasó el Rubicón, ya está, va por todo, incluida su degradación. Piensa: "a estos boludos los desintegro y encima les sigo sacando guita, porque por un tiempo van a hablar de mí (paradoja).

El tema es que muchos que creyeron en él se han desilusionado. Son personas con cierta integridad que se hartan de escuchar tanta estupidez, y les duele, claro, porque lo recuerdan de antes, de hace apenas dos años atrás. Pero, la realidad no es lo queremos que sea, es lo que es.
¿Y de los hechos concretos dice algo el señor de teatro de revistas? Hoy, ahora, no dice nada, sólo hace ejercicio erístico. ¿Y de sus glorias pasadas? Sí, las utiliza, apenas para sostener lo improbado de ahora. Queda como parte de su cháchara vacua discursiva presente. Un tropo, un mohín.

Se comenta que el señor asustasuegras de los 90 pasaría a trabajar al diario que siente “débil”. Si ocurre, ahí estaría el fundamento final con moño de regalo del periodista "independiente" (¿de qué?) que supo hacer lo que tenía que hacer para mantener su capital no precisamente simbólico. Salvo ese irreverente"boludo" como latiguillo repetitivo hasta el hartazgo mirando a la cámara como muchacho piola de barrio que le explica a los "boludos" dónde está la posta.

Charly García lo vio hace ya bastante tiempo, cuando una vez fue a uno de sus programas y le espetó sin anestesia como el loco que ve más allá de lo que muchos vemos: "vos sos un pelotudo", le dijo. Charly no adivinó, vio en ese presente el actual. R.S.
La conjura de
los libreros
Por Roberto Di Vita*

CAPITULO SIETE


Resumen anterior: Las multinacionales del libro atentan contra las librerías locales para copar el mercado. El viejo José y sus amigos resisten pero una explosión hizo volar por los aires a Pablo y Silvina; antes de los atentados el viejo José conoció a muchos escritores. Pablo y Silvina estuvieron a punto de relacionarse en el barrio de Villa Crespo; los libros hablan.
Amadito, boleteado por el tira Meneses en los bosques de Palermo, para vengar el cachetazo que le había propinado su hermana cuando el tira Meneses la quiso toquetear en un allanamiento, era un pibe como tantos otros, en el Barrio de Villa Crespo.
El primer golpe a la autoestima de Amadito, creemos que se produjo, cuando los pibes de la calle Darwin le dieron el boicot. El boicot era la sanción más terrible que podía soportar un muchacho de Villa Crespo
Boicot significaba separación, apartado, no darle más bola, exclusión casi perpetua de la barra, el exilio a otra barra, la diáspora cruel y lejana.
Las razones del porqué de esta sanción contra Amadito, puede que sean poco claras. ¿Alguna batida? ¿Alguna traición a los intereses del barrio?. ¡Vaya uno a saberlo!
Lo cierto es que Amadito, el más hermoso y el más querido de los niños de la casa de los turcos de la calle Darwin fue cruelmente boicoteado por los otros muchachos y esto podemos decir, que lo marcó para toda su corta existencia.
Villa Crespo, barrio de Buenos Aires, Argentina, al sur del Continente Americano.
Años antes de la muerte de Amadito, creemos recordar, nos parece ver en el umbral de una casa de la calle Darwin a la hermosa Jadille ( Estrella) indagar al negro Torres, el pintón negro Torres, las causas de ese boicot contra su hermano.
El negro Torres, que quería levantarse a la estrellita, la hermosa Jadille, le dio una respuesta, pero los detalles se perdieron con el tiempo.
O quizás fue Horacio, el hijo del verdulero, el que estaba esa noche con Estrella y le respondió algo parecido a esto:
–“No té hagás problema, dentro de poco todo se va a olvidar y los muchachos le van a levantar el boicot a Amadito”. –Esto si, se oyó esa noche nítidamente.
Y la hermosa Estrellita sonrió con esperanza, porque quería a su hermano con mucha devoción. Amadito, el hermano de la hermosa Estrella( Jadille), murió pocos años después atravesado por las balas del tira Meneses, en los bosques de Palermo, luego de una persecución y emboscada.
El boicot todavía existía...
Tiempo después de la explosión en la librería Macondo I, del viejo José, se dice, fue un acontecimiento muy importante... (Continuará.)

*Escritor
Siete cualidades de las
personas positivas

1. - Creen en sí mismos
Herb True dijo: "Muchas personas tienen éxito cuando otros no creen en ellas. Pero muy rara vez una persona que no cree en sí misma alcanza el éxito". La primera característica de una persona con una buena actitud es que piensa positivamente en su valor personal. Cuando cree en sí mismo, es libre para verse bajo una luz objetiva y enfocarse en mejorar y alcanzar su potencial. Su imagen positiva es el pasaporte para el éxito en la vida.

2. - Están dispuestos a ver lo mejor en los demás
Nunca he conocido una persona positiva que no aprecie a las personas y trate de ver lo bueno en ellas. Todos tenemos expectativas de los demás. Pero podemos decidir si las expectativas serán positivas o negativas. Si constantemente espera ver cosas buenas en otros, es mucho más fácil tener una actitud positiva. Si los trata positivamente, la tendencia es que lo tratarán de la misma manera.

3. - Pueden ver oportunidades dondequiera
El filósofo griego Plutarco, escribió: "Como las abejas extraen miel del tomillo, la más fuerte y seca de las hierbas, los hombres sensibles suelen sacar ventaja y provecho de las circunstancias más extrañas". Las personas positivas ven oportunidades en todo lugar. Entienden que sonel resultado de una actitud correcta. La oportunidad existe donde usted la encuentra. Las personas con una actitud positiva, muchas veces dicen "SI", porque nunca les pasa nada a los que dicen "NO".

4. - Se enfocan en las soluciones
Casi todas las personas pueden ver los problemas. Para ello no se requiere nada especial. La persona positiva tiene su mente puesta en las soluciones, ve una solución ante cada problema y una posibilidad en cada imposibilidad. Louis D. Brandeis, en honor a quien se puso nombre a la Universidad Brandeis, dijo una vez: "En este mundo, la mayoría de las cosas dignas de hacerse habían sido declaradas imposibles antes de que fueran hechas".

5. - Desean dar
Karl Menninger dijo, "Rara vez la gente generosa es gente mentalmente enferma’. Y es raro que sea gente negativa. Dar es el más elevado nivel de vida. Mientras más da la persona, mejor su actitud. La diferencia no está en lo que usted tiene, está en lo que hace con lo que tiene.

6. - Persistencia
Los sueños que se han hecho realidad son el resultado de personas que se aferraron a sus ambiciones. Se negaron a desanimarse. No permitieron que el desaliento les pusiera la mano encima. Los desafíos sólo los estimularon a un mayor esfuerzo. Cuando usted tiene una actitud positiva, es más fácil ser persistente. Si piensa que el éxito está a la vuelta de la esquina, sigue adelante. Cuando cree que todo obra para bien, no le importará una pequeña incomodidad. Y cuando todo se desbarata, usted persiste si tiene una actitud positiva; después de todo, cree que la ayuda ya viene en camino.

7. - Responsabilidad por sus vidas
Una persona de éxito entiende que nada positivo ocurre si no está dispuesto a dar un paso adelante y asumir plena responsabilidad por sus pensamientos y acciones. Sólo cuando usted es responsable por usted mismo puede mirarse con honestidad, evaluar sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y comenzar a cambiar.